Una gran sala reúne una serie de oficios antiguos, realizados tanto en el campo y en pueblos o aldeas rurales como en las ciudades. Los oficios se ejecutaban normalmente en talleres y oficinas, siendo la destreza del trabajo y la calidad de las herramientas y máquinas las claves de la calidad y duración de los productos, resultado de lo que se concebía como "el trabajo bien hecho".

En esta sección del Museo se encuentran reunidos instrumentos, herramientas y utensilios que se empleaban en los diferentes oficios antiguos.

LA CARPINTERÍA Y EL TRABAJO DE LA MADERA

El trabajo de la madera es una de las actividades de la industria humana más antigua, por lo cual en cada cultura y en todas las regiones encontraremos diferentes maneras y herramientas para trabajar este bello material. Carpintería es el nombre del oficio y del talller o lugar donde se trabaja la madera y sus derivados con el objetivo de cambiar su forma física para crear objetos útiles, como pueden ser muebles para el hogar, marcos de puertas y ventanas, cabañas, juguetes, escritorios de trabajo, etc. Carpintero es la persona cuyo oficio es el trabajo en la madera, ya sea para la construcción (puertas, ventanas, etc...) como en mobiliario. El Ebanista es el carpintero especializado en la elaboración de muebles.



El taller del carpintero debe ocupar un local específico y estar minuciosamente ordenado y bien iluminado, lo que es esencial para que el trabajo se efectúe con precisión y comodidad. El taller incluye el banco de carpintero, prensas y accesorios de sujeción y guía, y numerosas herramientas, que suelen estar colgadas o dispuestas en estanterías., entre las que podemos contar: serruchos, sierra, azuela, hacha, cuchillos, formones, escofinas, gubias, buril, garlopas, cepillos, martillo, prensas de sujeción, etc.

TALA Y ASERRADURIA


La tala es el derribo y corte de árboles, que se efectúa para aprovechar la madera, hacer leña, abrir caminos y otros fines. La tala se asocia estrechamente a la aserraduría, consistente en hacer cortes precisos para obtener maderas dimensionadas. Antiguamente todo el trabajo de tala y aserraduría se efectuaba con sierras de variadas formas y tamaños, machetes y hachas, como puede observarse en el Museo.

Sierras.


LA TALABARTERÍA Y EL TRABAJO DEL CUERO


El oficio del talabartero es el que se dedica a producir correajes para las caballerías, aperos, monturas, y todo tipo de objetos de cuero, tales como bolsos, cinturones e incluso zapatos.

La talabartería y los trabajos del cuero son ilustrados mediante máquinas de coser cueros, empleadas especialmente en la producción de monturas y de botas. Se exhibe también una variedad de pequeñas máquinas que se emplean para darle forma al cuero, hacerle perforaciones, diseñar formas y marcas que adornan los objetos producidos.



LA ZAPATERÍA


La zapatería es un oficio tan antiguo como la necesidad de cubrir y proteger los pies, lo cual siempre se efectuó empleando el cuero de los animales.

Este oficio está representado en el Museo por sus típicos instrumentos, pequeñas máquinas, bigornias, hormas, martillos, cuchillas, leznas, etc.


LA SOMBRERERÍA


El sombrerero necesita una gran variedad de herramientas, pues cada una de ellas cubre una finalidad determinada en las diferentes fases del proceso de elaboración. Hay herramientas de corte (tijeras); herramientas de costura (agujas y máquina de coser); herramientas de medición (conformador, medida o trazo de alas y medidor de copa), herramientas de modelado (alargador, brocha, ensanchador, hormas, moldes, etc), herramientas de perforación, de retocado y de sujeción.

EL HILADO


El hilado fue un oficio practicado exclusivamente por mujeres del contexto rural. Es una actividad intrínsecamente asociada a la actividad del pastoreo dado el suministro directo de la lana de oveja. La dedicación a esta actividad es parcial y regular, se practica durante toda la vida, pero durante el tiempo que quedaba libre entre el resto de actividades. Aunque es un oficio individual, era frecuente que varias mujeres se reunieran para hilar. No existía el taller de hilado, pues se hilaba en cualquier rincón de la casa.

Para la persona que hila y prepara la lana, las herramientas fundamentales son: la rueca, el huso, las cardas y la devanadera.

EL TEJIDO


También las mujeres del mundo rural ejercían el oficio de tejedoras, como complemento de sus escasos ingresos en la actividades agrícolas. Las tejedoras ejercen una labor doméstica, por lo que su taller suele estar ubicado en la propia vivienda familiar, normalmente en una pieza destinada a ese fin, donde se instala el telar, se guardan los materiales y se almacena la producción.

La tejedora, además del telar manual horizontal, también necesita de otros utensilios para llevar a cabo su labor: urdidera, devanadera, aspa, canutillos, espadilla, lanzaderas, etc.

Telares



LA COSTURA


El coser es tan antiguo como el ser humano. Nuestros antepasados prehistóricos usaban espinas para coser sus prendas de vestir. Después se inventó la aguja. Con ella se cosió manualmente todo el vestuario utilizado por las personas a lo largo de milenios, y hasta época muy reciente. El único cambio que se dio en la forma de coser, desde las edades primitivas hasta principios del siglo XIX, fue que se utilizaba una aguja de acero en lugar de las de hueso o madera.

Las primeras máquinas de coser datan de 1835. Es realmente curioso que fuera tan tardía la invención de una máquina que cumpliera una función tan sencilla - unir una pieza de tela a otra -, y que atiende una necesidad humana tan esencial como es la de vestirse.



HERRERÍA


La herrería es una actividad antiquísima. Desde la "edad del hierro" hasta principios del siglo XX las técnicas del herrero no experimentaron gran evolución. En el transcurso de los siglos, los instrumentos necesarios para este trabajo eran la fragua, donde se calentaba el metal sobre las brasas del carbón, el fuelle que se accionaba manualmente para avivar el carbón, y el yunque donde el herrero golpeaba el hierro hasta darle la forma deseada. Las herramientas que se podían encontrar en su taller eran las tenazas, piedras de afilar, limas, taladros, martillos, clavos, etc.

El oficio del herrero implica conocer el hierro a la perfección, dominar las técnicas del fuego y distinguir el momento justo en que una pieza debe calentarse o enfriarse para que adquiera la dureza requerida. Hay que saber martillear sobre el yunque con la intensidad y el ritmo justo, y tener el arte de la forma que desea obtenerse con el material incandescente.

El herrero produce arados, herraduras, ruedas, carretas, clavos, llaves, estribos, espuelas, herramientas de todo tipo, ollas, sartenes y los más diversos instrumentos de trabajo y de cocina.



EL TRABAJO DE LA TOTORA


El uso de la totora y del junco se remonta a la etapa precolonial. Los indígenas aprovechaban esta fibra para elaborar esteras para variados usos, demostrando un excelente control sobre las técnicas de elaboración. La totora se encuentra en ambientes húmedos, y se aprovecha porque sus tallos son muy flexibles y se prestan para ser fácilmente tejidos.



LA CONSTRUCCIÓN


La construcción de viviendas y la elaboración de materiales de construcción, con sus máquinas, herramientas y materiales. Se muestran algunos pilares de madera y bases de piedra de la época colonial.



LA PELUQUERÍA


Se dice que el oficio del peluquero es tan antiguo como la pareja humana, pues todas las personas tienen necesidad de cortarse el cabello y cuidar y embellecer su figura. En la antigüedad las personas cortaban sus cabellos y barbas con piedras afiladas.

En el antiguo Egipto, el cabello era un elemento primordial de belleza física, y se sabe que fueron los primeros en usar pelucas y tinturas. En la Grecia antigua, donde la belleza era pilar de la cultura, también se tuvo en cuenta el cuidado y decoración del cabello, que se adornaba con ondas y rizos. Allì se crearon las primeras peluquerías y salones de belleza.

Actualmente, en todos los pueblos y ciudades existen numerosas peluquerías. En el Museo pueden apreciarse los elementos típicos de una peluquería, tal como operaban en los pueblos y ciudades a fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX.



Es interesante saber que en los pueblos la gente iba a la peluquería no sólo a cortarse el pelo sino a hacer tertulia y matar el tiempo. Las tertulias solían ser muy entretenidas, pues allí se comentaba todo lo que ocurría entre los vecinos. Pero también se hablaba de pesares y dichas, de tormentas y de sequías, de granizos y de heladas.

LA CONTADURÍA Y LA ADMINISTRACIÓN


La contaduría es una técnica o trabajo que se ocupa de registrar, clasificar y resumir la información contable de las operaciones mercantiles y de los negocios. La contaduría remonta al momento en que el hombre se dio cuenta de que su memoria no era suficiente para guardar la información necesaria y para hacer las cuentas y cálculos comerciales. Inicialmente se utilizaban tablillas de arcilla y de madera. Luego se escribió sobre papiros y pergaminos.

En la época moderna, se perfeccionaron las máquinas de escribir y de registrar información cuantitativa, de sumar y de calcular. Un notable avance en la contaduría y la administración que facilitó el cálculo fue la que se conoce como "máquina de Pascal", algunas de cuyas versiones avanzadas pueden apreciarse en el Museo.



LA IMPRESIÓN Y LA ENCUADERNACIÓN


La impresión y la encuadernación artesanales se hacen presente en el Museo con una pequeña muestra de utensilios y máquinas empleadas en talleres donde se ejercen estos oficios: mimeógrafos, prensas y utensilios de perforación.

LA IMPRESIÓN Y LA ENCUADERNACIÓN


La medición ha sido desde muy antiguo una de las importantes actividades conectadas con la producción agrícola y el trabajo de los oficios y manufacturas, en los más amplios aspectos y sentidos. En esta sección se pueden conocer recipientes antiguos de diversas medidas, empleados en la medición de volúmenes. También se han reunido varios instrumentos para medición del peso, tales como balanzas, pesas y romanas. Se observan también instrumentos para medir distancias, otros que permiten calcular flujos, aquellos que miden el tiempo, la presión, etc. La observación y estudio de estos instrumentos permite desarrollar pedagógicamente una introducción teórica y práctica a la tan importante ciencia de la metrología.